Cinco pasos imprescindibles para llevar a cabo correctamente una reclamación por negligencia médica

reclamacion por negligencia medica

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Antes incluso de ponernos a divagar sobre cuanto puede costar una reclamación por negligencia médica o cuánto va a tardar el juicio tendremos que conocer  todos los aspectos  jurídicos y prácticos para poder reclamarla. 

1. Conocer en qué consiste una negligencia médica y cuales son los diferentes tipos que hay

Existen diferentes variantes de negligencias médicas, retrasos en el tratamiento que hayan producido un empeoramiento del paciente o en casos de cáncer un cambio de estadio, diagnósticos erróneos, negligencias cometidas en quirófano, prescripción errónea de medicamentos…

Por lo tanto una negligencia médica es una consecuencia de una mala praxis por parte del personal sanitario o la ausencia de medios o pruebas (por olvidarse de ellas o no disponer de tal material) que le causa al paciente un daño tanto físico como moral.

Un ejemplo muy claro es  tener solamente en cuenta los daños físicos, pero en una negligencia médica por error  de diagnóstico en el que se le dice al paciente y a sus familiares que padece de un tipo de tumor maligno cuando no lo es entran en juego todas las consecuencias psicológicas que  causa tal noticia.

Para que sea contada como tal una negligencia debe contener tres elementos: El daño causado al  paciente y/o a sus familiares, la actuación negligente del personal sanitario y el nexo causal entre ambos.

2. Una vez hemos descubierto ser parte de una negligencia médica deberemos obtener toda la documentación de la intervención de los facultativos

Al igual que en un caso de detectives tendremos que disponer de las pruebas que acrediten que hemos sido víctimas de una mala actuación. Entre tales  documentos tendremos  que disponer de:

  • El informe de alta. se trata de un documento que se emite por nuestro médico responsable al finalizar cada proceso de asistencia. En él aparecen los datos del paciente, el  resumen de su historial, el resumen del historial clínico, la actividad médica que se le ha prestado, su diagnóstico y las recomendaciones que se le han dado.
  • La historia clínica. Es la recapitulación de documentos que a lo largo del proceso se han ido formando y que contienen información sobre la situación y evolución del proceso (si no ha sido un hecho puntual).
  • Otros documentos, como la hoja operatoria (si hubo una operación alli aparecen todos los pasos anotados  que se han dado a lo largo de esta), la hoja de enfermería en la que se recogen todas las actuaciones mientras el paciente ha estado ingresado…

3. Conseguir un pericial médico que dictamine si ha existido negligencia como tal y quién ha sido el responsable  de dicha

Una vez tenemos dicha documentación necesitaremos la actuación de un perito médico  que la examine y que aclare si ha existido, quién es el responsable y cuales son los daños ocasionados por tal actuación.

Es importante en este paso  saber elegir muy bien a los abogados que nos  van a representar y al perito  que se va a encargar de hacer un análisis riguroso de toda la información.

4. Esperar a ver  la existencia  total de los daños

Las negligencias medicas pueden derivar  en diferentes daños tanto físicos como psicológicos, estos variarán de un simple susto  a, en el peor delos casos, el fallecimiento del paciente.

Normalmente se suele esperar a que el paciente obtenga el alta y a que posteriormente un perito médico valore  las lesiones, realice un informe pericial y las cuantifique según el Baremo de accidentes de tráfico contenido en el Anexo de la Ley 30/95 de 8 de noviembre, de Ordenación y Supervisión de los Seguros Privados.

5. Una vez tenemos los anteriores procederemos a la reclamación por negligencia médica

Una vez documentado el  daño y habiéndose  visto viable la reclamación estaremos en condiciones de interponer una denuncia  reclamando al agente responsable y a su aseguradora los daños.

En un principio se suele proponer que la reclamación se haga de forma amistosa, si no se da tal  caso tendríamos que recurrir al ámbito de Sanidad Pública  o realizar una  reclamación por responsabilidad patrimonial contra la Administración competente.

Trabajos verticales: uno de los trabajos más peligrosos

trabajos verticales

trabajos verticales

Entre los trabajos que se consideran más peligrosos de la actualidad y no es para menos son los trabajos verticales (haz clic en el siguiente enlace para más información: http://www.proliser.com/). Estos se pueden llamar también técnicas de acceso mediante posicionamiento de cuerdas.

Los trabajos en altura se componen de una línea de seguridad o cuerda que está fijada en un soporte o superficie de forma independiente. Junto con otros dispositivos y accesorios específicos para estos trabajos, permite acceder a sitios que de otra forma no podríamos.

Consideramos bajo ese nombre solamente a los trabajos que hacemos en altura, en los que quién los realiza está suspendido de su cuerda de trabajo. Estos trabajos y las técnicas se encuentran regulados por el Real Decreto 2177/2004.

En la actualidad se encuentran entre los trabajos más demandados. El hecho de contar con profesionales cualificados que puedan acceder a sitios de altura donde no es capaz de llegar una grúa o escalera, lo hace la opción más viable.

Pero sin embargo por el simple hecho del trabajo en sí y aunque la persona que lo realice sea un trabajador ejemplar y cualificado, este tipo de trabajos lleva un riesgo asociado. Son riesgos específicos asociados a la actividad y que siempre tendremos que tener presentes.

 

¿Que clase de riesgos se pueden correr a la hora de realizar trabajos verticales?

Cada caso concreto necesitaría una evaluación propia, puesto que, como trabajo vertical, se considera cualquier trabajo que sea desplazarse por una cuerda. En esta definición entrarían tanto edificios, como monumentos, como cuevas.

Los trabajos de técnicas de posicionamiento mediante cuerdas tendrán dificultades diferentes si se trata de una zona con viento, o una zona con poca visibilidad y húmeda como puede ser el acceso a un túnel o una cueva subterránea.

 

Descuelgue para trabajos verticales

Para los trabajos en altura finalizado a la rehabilitacion de fachadas, se utilizan arneses para descender cuando la situación de acceso es difícil.

Y es que esta técnica no es otra cosa que el descenso por paredes verticales mediante el deslizamiento por una cuerda y materiales de seguridad enlazados al cuerpo.

Como hemos mencionado antes, este trabajo solo puede realizarse a través de verdaderos especialistas. El equipo de seguridad con el que debemos contar se compone de:

  • Cuerdas
  • Arneses
  • Mosquetones
  • Puntos de sujeción

Puesto que esta técnica es la más peligrosa para el operario, este debe conocer al máximo la tarea que va a realizar y los diferentes momentos de mayor peligro.

Existen medidas de prevención y protección que tanto empresas como trabajadores deben respetar. Cuando nos dedicamos al abrillantado de cristales en altura o a rehabilitar una fachada, hay que conocer todos los requisitos técnicos y de seguridad. Es decir que solo se deben realizar estos trabajos verticales cuando el operario conoce todas las medidas de seguridad.